viernes, 20 de agosto de 2010

Smith sobre el valor del dinero y la competitividad

"Una degradación del valor de la plata que sólo tenga lugar en un país, como consecuencia de su peculiar situación o por razones de carácter político, es de trascendentales consecuencias, y lejos de hacer realmente ricos a sus habitantes, los empobrece de una manera efectiva. El aumento del precio nominal de todas las mercaderías (pecualiar, en este caso, al respectivo país) tiende a desanimar todo género de industrias y hace que las naciones extranjeras puedan surtir casi toda clase de bienes por menor cantidad de plata de lo que serían capaces de hacerlo los operarios de nuestra nación, suplantándolos no solo en el mercado extranjero, sino en el interno.

Lo barato del oro y de la plata, o en otros términos, lo caro de todas las mercancías, que es el resultado de tal redundancia de metales preciosos, desanima la agricultura y las manufacturas de España y Portugal, y hace posible que otras naciones las surtan de una gran cantidad de primeras materias, productos del campo y objetos manufacturados, por cantidades de oro y plata mucho menores de las que los mismos españoles necesitarían para criar y cultivar los primeros o para fabricar los segundos dentro del país"

(Adam Smith, Riqueza de las Naciones, Libro IV, Cap. V, "De las primas de exportación")

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