martes, 17 de agosto de 2010

La doctrina del "miedo a las mercancías"

Las ideas de tipo mercantilista tendientes al proteccionismo comercial e industrial eran ideas que se encontraban ya en el pensamiento económico y político de la Antigüedad y la Edad Media. La pregunta que se hace e intenta responder es la de “por qué es precisamente bajo el mercantilismo cuando imponen su predominio estas ideas, haciendo pasar a segundo plano la política de abastos, antes imperante”.

La política proteccionista encuentra sus primeros sustentos en dos instituciones muy extendidas en las ciudades medievales: el “derecho de extrarradio” y los gremios de artesanos. El derecho de extrarradio consistía básicamente en una serie de trabas y prohibiciones contra el ejercicio de la industria fuera de las ciudades, en caso de ser actividades que se ejercieran en la ciudad. El objetivo de esta política era proteger a los artesanos de la ciudad contra la competencia de cualquier actividad similar proveniente de fuera de la ciudad. Por otro lado, la vigencia de los gremios como institución de formación, monopolio y regulación de las actividades artesanales, industriales y de las distintas profesiones, que limitaba el ejercicio de la industria a los miembros de la organización artesanal correspondiente, también tenía por finalidad impedir la competencia, en este caso proveniente de cualquier intento de ejercer la industria y la empresa por individuos no pertenecientes al gremio.

Estas dos instituciones proteccionistas tenían como marco de ejercicio y aplicación a las ciudades y su zona de influencia. Y aunque en su espíritu estas regulaciones podían estar inspiradas por la búsqueda de asegurar el correcto ejercicio de una industria o profesión desde el punto de vista de la calidad del producto, implícitamente también operaban contra la competencia y el comercio en general, y en particular de los provenientes de fuera de la ciudad. Las primeras manifestaciones de la política comercial mercantilista se encuentran en las vocaciones de las ciudades de promover la creación de nuevas industrias, sobre la base de la institución gremial, dando origen a un nuevo principio general de política económica:

Al principio se abrió paso en las ramas de producción y respecto a las mercancías que funcionaban y se elaboraban ya dentro de la zona que se trataba de proteger. Contaba para ello con una base, aunque no demasiado fuerte, en el régimen gremial y en la política económica desarrollada por los gremios. Pero ya en una fase muy temprana […] ésta se aplicaba también a las mercancías que no se producían dentro de la misma zona protegida, sino que simplemente se deseaba fabricar allí.

De este modo, cuando esta política de ciudad se generalizo a una política de nación, fue consolidándose la idea de proteger todo lo que una nación produce o pudiera llegar a producir y el sistema proteccionista se desarrolló hasta convertirse en un principio de alcance general.

No hay comentarios:

Publicar un comentario