miércoles, 18 de agosto de 2010

Adam Smith y la cuestion del dinero

Al analizar criticamente las recomendaciones del Mercantilismo, en el libro IV de La Riqueza de las Naciones, Adam Smith se plantea si "¿es necesario y positivo que el gobierno intervenga para evitar el libre movimiento del dinero?" y responde que el dinero sólo tiene sentido como intermediador del comercio de bienes: “Todas las cosas pueden servir para muchos otros usos que el de comprar dinero; en cambio, el dinero no tiene otro uso que el de comprar cosas. Por consiguiente, el dinero va siempre en busca de las mercaderías, pero las mercaderías no siempre van en busca del dinero. El individuo no siempre compra para volver a vender, sino muchas veces para usar y consumir, pero quien vende habitualmente, siempre lo hace para volver a comprar. En definitiva, no se desea el dinero por el dinero mismo, sino por lo que con el se puede comprar.”

Esta idea va a ser criticada por Marx en El Capital, donde afirma que en una economía capitalista, el ciclo del capital no es vender para comprar como dice Smith, sino que es comprar para vender, es decir, invertir capital en la compra de mercancías para luego transformar con su venta a estas mercancías en nuevo capital. En términos de Marx, Smith esta pensando en un ciclo del tipo M-D-M (vendo mercancías por dinero y luego con ese dinero compro mercancías), mientras que Marx lo hace en términos de un ciclo D-M-D (invierto mi capital en comprar mercancías para venderlas por dinero). Lo que moviliza la economía no es el consumo de mercancías, donde el dinero es un mero intermediario, sino la acumulación de capital, donde son las mercancías las meras intermediarias.

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